
Año: 1965. Patio Tanques Anaco de la Mobil
Foto enviada por José Toledo. Simón Orence es el identificado con el Número 1.
Agradecemos a nuestros visitantes si conocen los demás nombres, hacerlo llegar para identificarlos.
|
|
Las Nueces.
Las nueces constituyen un alimento muy concentrado en nutrientes, especialmente en ácidos grasos esenciales, vitamina B6 y oligoelementos como el cinc, el cobre y el manganeso.
Aunque se cree que el nogal procede del centro de Asia, se ha adaptado muy bien a los países ribereños del Mediterráneo. Puede decirse que desde hace varios milenios, la nuez forma parte de la típica dieta mediterránea, tan alabada por sus efectos beneficiosos sobre la salud en general y la del corazón en particular.
|
|

La Uva es, después de la naranja, la fruta mas cultivada en todo el mundo. Pero desgraciadamente solo una pequeña parte de la uva producida se consume como fruta; la mayor parte de destina a la fabricación de bebidas alcohólicas, especialmente vino.
La uva constituye un componente esencial de la dieta mediterránea, y hasta de su cultura. No en vano se ha venido cultivando durante milenios en las calidas tierras que rodean a este mar.
Recientes descubrimientos científicos atribuyen la buena salud cardiaca de los habitantes del Mediterráneo, precisamente a algunas de las sustancias presentes en la uva.
|
Tres Mitos en el Matrimonio
1.- El Matrimonio Perfecto
¿De dónde ha salido la idea de rodear al matrimonio, o al ser humano alguno, con un aura de perfección?
La pareja ideal sencillamente no existe, como tampoco existe el matrimonio ideal. Pero muchas, quizás demasiadas, son las parejas que llegan al matrimonio esperando lo que es imposible conseguir en este mundo imperfecto en el que vivimos. Lewis Smedes expresó esta realidad en los términos más contundentes: “Nadie se casa exactamente con la persona ideal; cada uno se casa con la persona que es más o menos la adecuada. Todos somos imperfectos. Y si aceptamos este lamentable, pero estimulante hecho de la vida, entonces estaremos listos para crecer verdaderamente [...]. No favorecemos en absoluto nuestro crecimiento personal mientras seguimos acariciando la fantasía de la mujer ideal, o del hombre ideal. Crecemos cuando renovamos constantemente nuestro compromiso con la pareja que tenemos”.
|
|
|
|
|
<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>
|
|
Página 1 de 28 |